Secuestro Express

Tengo tiempo que no me siento a escribir nada con algún tipo de contenido significativo pero ya creo que es hora de actualizar el space y que mejor que hacerlo hablando de una película Venezolana….Siiiii leyeron bien VENEZOLANA!!!!
Yo no soy ninguna crítica de cine y por lo general esos menesteres se los dejo a mi querida amiga Maryori que estudió Cine y producción o a mi estimado amigo Vladimir que es además de escritor, guionista y director teatral, pero esta película en verdad me sorprendió. Lamentablemente Venezuela no es un país que se caracterice por su calidad cinematográfica, la gran mayoría de la películas venezolanas que he tenido la oportunidad de ver son pésimas, me imagino que por la falta de presupuesto o falta de imaginación…quien sabe!
Lo importante es que finalmente se ha hecho una película que vale la pena ver, no solo desde el punto de vista cinematográfico pero también desde el punto de vista social. Secuestro Express relata de forma precisa lo que se ha convertido en una práctica cotidiana por parte del hampa caraqueña y en todo el resto del país. Había escuchado tanto hablar de esta película estando aquí en Boston que por fin la curiosidad me movió a tratar de adquirirla o rentarla de alguna manera, así que me fui a Amazon.com y la compre!. Afortunadamente la película estaba pautada para salir en DVD el 3 de Enero y ese mismo día en la mañana la tenia en mis manos…pasaron unos cuantos días hasta que por fin me senté a verla y puedo decir que en ningún momento me aburrí.
Escrita y dirigida por Jonathan Jakubowicz la película esta completamente filmada en la ciudad de Caracas y como buena caraqueña pude identificar varias de las locaciones utilizadas como el Centro de Caracas, La Av. Libertador, La Previsora etc.
(me dio nostalgia jajaj)…bueno siguiendo con el tema…la película esta editada de una manera muy dinámica, cada toma y movimiento de la cámara están premeditados para incluir al espectador en los acontecimientos, haciéndote sentir una angustia constante por la suerte de los personajes principales Carla (Mia Maestro) y Martín (Jean Paul Leroux). Dos chamitos de la “High” que son secuestrados por tres malandros…Trece (Carlos Julio Molina), Budu (Pedro Perez) y Ninga (Carlos Madera), después de una noche de rumba en Caracas.
Durante horas son “ruleteados” por varias partes de la ciudad creando un serie de situaciones que lamentablemente pueden ser perfectamente posibles en una metrópoli tan grande y peligrosa como lo es nuestra capital. En el fondo de la película se entiende la intención de transmitir una moraleja social en la que se trata de ilustrar la situación de pobreza critica que sirve como detonante para que modalidades delictivas como estas, se desarrollen y encuentren un lugar fijo en la cotidianidad de nuestras sociedades en América Latina.
Aunque tal vez no sea la mejor “propaganda turística” para Venezuela y para Caracas en especial, definitivamente es un gran avance para la cinematografía nacional.
Yo le doy una B+
Alexandra.







